Una misma caminata puede comenzar en uno de los pueblos del municipio, continuar por un antiguo camino empedrado y conducir hasta un pinar o un paisaje modelado por la actividad volcánica. En Santiago del Teide, recorrer un sendero permite apreciar cómo cambia el territorio a medida que se avanza.
El municipio cuenta con una red de senderos de 60 kilómetros aproximadamente que conecta diferentes núcleos y permite acercarse a espacios protegidos como el Parque Rural de Teno y la Reserva Natural Especial del Chinyero.
Con temperaturas más frescas, el otoño es un buen momento para conocer Santiago del Teide a pie. Desde caminatas breves hasta itinerarios que requieren varias horas de marcha, hay opciones para dedicar una parte del día o una jornada a descubrir sus espacios naturales.

Una red que conecta el territorio
El PR-TF 65 constituye el eje principal de esta red. Junto con sus ramales y enlaces, comunica la zona alta con la costa y permite recorrer distintos pueblos del municipio. Parte de su trazado coincide con el antiguo Camino Real, utilizado durante generaciones para desplazarse entre los núcleos e intercambiar productos como pescado, papas, almendras e higos.
Caminar hoy por estos tramos permite reconocer antiguos empedrados, muros de piedra, eras y otros elementos vinculados a la actividad rural. Son huellas de una época en la que estos caminos resultaban esenciales para el trabajo y la vida cotidiana de sus habitantes.
Entre historia rural, vetegación y volcanes
Para conocer estos paisajes a pie, la red ofrece recorridos que se acercan al macizo de Teno y otros que atraviesan los terrenos volcánicos del entorno del Chinyero. Estas tres propuestas permiten elegir entre una caminata breve y una jornada más larga.

El PR-TF 65.3, de El Molledo a la Degollada del Roque, cuenta con un trazado de 2,1 kilómetros que conduce hasta la cabecera de Barranco Seco. Desde allí se contempla el relieve del macizo de Teno y la silueta de Risco Blanco. Es una opción para quienes buscan un recorrido corto, teniendo en cuenta el regreso o la conexión con otros senderos al planificar la caminata.
La ruta circular del Chinyero, de 6,44 kilómetros y unas dos horas y media de duración, recorre un paisaje muy diferente. El sendero rodea el cono del volcán entre pinos canarios, y malpaís volcánico, donde la vegetación ha ido recuperando terreno desde la erupción de 1909, la última registrada en Tenerife. En días despejados, las vistas del Teide y Pico Viejo se suman a los contrastes entre la lava y el pinar. El itinerario permite observar las huellas de aquella erupción tan reciente geológicamente.
Para una caminata más larga y exigente, el PR-TF 65.4 une Valle de Arriba con Arguayo a lo largo de 7,5 kilómetros, con una duración estimada de tres horas y cuarenta minutos. El recorrido pasa por el Calvario de Los Baldíos y atraviesa coladas del Chinyero, zonas de pinos y escobones y terrenos vinculados a la actividad agrícola. La llegada a Arguayo permite completar la jornada en un pueblo donde se conserva la tradición alfarera del municipio.
Prepara tu ruta
Elegir el camino es también empezar a conocerlo. La distancia, el desnivel y el punto de llegada ayudan a imaginar la jornada y a decidir qué recorrido se ajusta mejor al tiempo disponible y a la preparación de cada persona. Antes de salir, conviene consultar la previsión meteorológica, así como posibles restricciones de acceso, y prever el regreso si la ruta termina en otro núcleo.

Los cambios de paisaje pueden ir acompañados de variaciones de temperatura y de tramos más expuestos al sol o al viento. Un calzado adecuado y una mochila con agua, algo de comida, protección solar y ropa de abrigo permiten afrontar la caminata con mayor comodidad. Planificar con margen, teniendo en cuenta las horas de luz, deja también tiempo para detenerse y observar el entorno.
Estos caminos atraviesan espacios naturales, pero también lugares que forman parte de la vida de los pueblos. Seguir el trazado señalizado, respetar los cultivos y los muros de piedra, evitar molestias a la fauna y llevarse todos los residuos son formas de cuidar ese patrimonio compartido. En las zonas volcánicas, dejar las piedras y la vegetación en su lugar ayuda a conservar el paisaje que nos ha acercado hasta ellas.
En el apartado de Senderismo de nuestra web encontrarás más información sobre los itinerarios para preparar tu próxima salida y seguir descubriendo el municipio a pie.



